Historia y tradición

Llamadas por Dios
Enviadas al mundo

Capítulo 1

Con fe heróica

(1932–1948)

“¡Sean gran santas! Que los sacrificios grandes que te esperan se vuelvan dulces por el recuerdo del cielo y por la esperanza de traer muchas almas al Señor”.

–La venerable Madre Tecla Merlo
Carta a las primeras Hijas de San Pablo enviadas a los Estados Unidos

Venerable Tecla Merlo

Cofundadora de las Hijas de San Pablo
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1915

Fundación de las Hijas de San Pablo

1932

Llegada de las Hijas de San Pablo a los Estados Unidos

Inicio humilde en Italia

Las Hijas de San Pablo comenzaron de una manera humilde en Italia. En 1915, el beato Santiago Alberione le invitó a Maestra Tecla Merlo a compartir su visión de fundar una comunidad de religiosas para comunicar el Evangelio a través del “apostolado de la Buena Prensa”. Muy pronto, el celo misionero de las hermanas jóvenes les dirigió más allá de Italia. Después de establecerse en Brasil y Argentina en 1931, escogieron un lugar poco probable para su tercera fundación extranjera: los Estados Unidos de América, en plena Gran Depresión.

Los comienzos en los Estados Unidos

Maestra Paula Cordero, con 24 años de edad, llegó con otra hermana a la ciudad bulliciosa de Nueva York en junio del 1932. Se instalaron en un apartamento pequeño en la calle Glover en el Bronx. Comenzaron de inmediato la evangelización de puerta en puerta, visitando a las familias, fábricas y tiendas con la Palabra de Dios. Después de mudarse a un apartamento más grande en la avenida Byron y adquirir unas máquinas de encuadernación de segunda mano, empezaron a producir libros.

La primera vocación estadounidense

La primera vocación estadounidense, Hna. Mary Celeste Carini, ingresó en la comunidad en octubre del 1934 y enseguida llegaron muchas otras jóvenes. Para poder acomodar a la comunidad en desarrollo, las hermanas compraron una residencia espaciosa en la calle Fort Place en Staten Island en 1938.

Capítulo 2

Echando raíces

(1949–1969)

“Jesucristo enseñó a no esperar que las personas nos encuentren, sino salir a buscarlas. Como el Maestro, el apóstol debe propagar la palabra divina en las ciudades, en los pueblos y en las casas incluso más remotas. Debe atravesar los montes, surcar los océanos, dirigirse a todos porque todos están llamados a conocer el camino de la salvación”.

Beato Santiago Alberione

Beato Santiago Alberione

Fundador de las Hijas de San Pablo
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Mientras que más hermanas llegaban desde Italia y el número de vocaciones estadounidenses se iba aumentando, la misión paulina llegó a establecer una fundación fuerte en los Estados Unidos.

Expansión de la misión

Las hermanas realizaron una expansión considerable de su misión editorial con la compra de prensas de la Sociedad de San Pablo. Desde el convento en Derby, Nueva York, a donde se habían mudado en 1949, imprimían cientos de miles de Biblias, libros, encíclicas, revistas y boletines. Sus esfuerzos editoriales continuaban a crecer después de reubicarse a la nueva casa provincial en Boston, Massachusetts, en 1956.

Ese mismo año, las Hijas de San Pablo abrieron su primera casa en Toronto, Canadá. Al principio vivían en la avenida St. Clair, antes de trasladarse a su ubicación actual en la calle Dufferin en 1969.

Nuestra huella misionera

Las hermanas establecieron librerías en los Estados Unidos y Canadá, en las cuales ofrecían formación en la fe y esperanza a todos los que les visitaban. Acompañaban el camino de fe de muchas personas por la lectura espiritual confiable, recursos formativos para toda la familia, eventos, estudios de libro y más. Partiendo de estas librerías, las hermanas continuaban las visitas tanto puerta a puerta como parroquiales, formando comunidades fuertes de voluntarios, bienhechores y Cooperadores Paulinos.

Capítulo 3

Un nuevo Pentecostés

(1970–2000)

“Nuestro apostolado nunca se envejecerá, porque cuando se inventan nuevos medios de comunicación, los usaremos”.

Maestra Paula Cordero

Maestra Paula Cordero

La primera Hija de San Pablo en los Estados Unidos

Mientras la tecnología moderna de los medios se desarrollaba, las Hijas de San Pablo se aprovecharon de estas oportunidades nuevas para comunicar el Evangelio.

1970s

A partir de los 1970s, las hermanas expandieron su misión editorial con las producciones audiovisuales. Produjeron diapositivas, metrajes, películas de 16mm, casetes, programas de radio, discos, y hasta aún películas de dibujos animados hechas a mano.

1987

En 1987 se estableció el coro premiado de las Hijas de San Pablo, señalando el comienzo de una misión duradera de grabación de música con giras de conciertos anuales.

1995

Para acompañar al pueblo de Dios en el uso evangelizador de los nuevos medios de comunicación, se fundó el Centro Paulino para Estudios de los Medios de Comunicación (Pauline Center for Media Studies) en 1995 para ofrecer la educación mediática a la luz del Evangelio.

Colaboración internacional misionera

Durante esta etapa, las Hijas de San Pablo colaboraban al nivel internacional para servir mejor las comunidades diversas de los Estados Unidos y Canadá. En 1989, las hermanas en Toronto, Canadá se juntaron a la provincia estadounidense para formar la Provincia de los Estados Unidos y Canadá Angloparlante. Con la venida de hermanas misioneras de otras provincias alrededor del mundo, los proyectos multilingües de la provincia se expandieron. Estos proyectos incluyeron al equipo de evangelización coreano, que lanzó en 1989, y Radio Paulinas, emitido con una hermana colombiana desde 1993. Más adelante, también se estableció el Centro Aparecida, una librería en lengua portuguesa en Boston operada por hermanas de nuestra provincia brasileña.

Capítulo 4

Abiertas al futuro con Dios

(2000–presente)

Con agradecimiento por nuestra historia rica y con conciencia profunda de la necesidad que nuestros hermanos en este mundo—lleno de belleza y sufrimiento—tienen de nuestra profecía, audacia y esperanza, las Hijas de San Pablo nos lanzamos en adelante con proyectos multiformes:

  • Media Apostle Retreats” (“retiros para apóstoles de los medios”) para los que trabajan con los medios o en el entretenimiento
  • los podcasts “Dare to Dwell” (“atrévete a permanecer”) y “Jesús en mi vida diaria”, que ofrecen meditaciones sobre el encuentro con Dios
  • series de videos como “Nuns React” (“reacciones de las monjas”), “Bible Read-Alouds” (“leemos la biblia”), “Mysterion,” y “Scripture Minutes” (“un minuto con las Escrituras”).

Nos encontramos con la gente en Instagram, TikTok, y otras plataformas de comunicación social para compartir con ellos el Evangelio de Jesucristo.

El carisma paulino: Un don para la Iglesia

Atentas al Espíritu Santo y con corazones abiertos a las necesidades y los sufrimientos del mundo, siempre buscamos nuevas formas para comunicar el amor de Dios.

Dirigidas por el Espíritu

Hoy más que nunca, nuestra llamada a la santidad es una llamada a amar, una llamada a dar nuestras vidas para que el mundo conozca a Jesucristo. Como el beato Santiago Alberione, hombre del Espíritu, estamos llamadas a ser mujeres del Espíritu, con corazones siempre abiertos y dispuestos a responder a la llamada de Dios y las necesidades de nuestros tiempos.

Te invitamos

Alrededor del mundo, Dios está inflamando a los corazones con este deseo de compartir su amor y su esperanza con el mundo. Si has percibido este deseo en tu propio corazón, nos encantaría recibir un mensaje de ti.

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